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Asesinos en serie: 7 - El Petiso Orejudo

sábado, 31 de octubre de 2009

Hoy, que es Halloween, no podía dejar escapar la ocasión de ofreceros otro terrorífico relato sobre asesinos en serie. Tal día como hoy, en 1896, nacía en Buenos Aires Cayetano Godino, más conocido por el sobrenombre que le pusieron, el Petiso Orejudo.

De pequeño, con sólo siete años, se llevó a un niño muy pequeño a un descampado y lo golpeó hasta que fue detenido por un policía. Al año siguiente repitió la operación con una niña y fue nuevamente arrestado. Otro año más tarde de nuevo se llevó a una niña a un baldío e intentó estrangularla para después enterrarla viva. Pasaba el rato torturando animales hasta que fue descubierto por su padre e internado en un centro durante dos meses.

Continuó llevando a cabo sus crímenes, entre los que se cuentan quemarle los párpados a un niño e intentar ahogar a otro hasta que fue internado en una colonia de menores por más de tres años.



El Petiso Orejudo

Un tiempo después, tras continuar con su estela de violencia, encontró a un niño al que le ofreció caramelos a cambio de que lo acompañase. Éste accedió y Cayetano le compró caramelos prometiéndole más si lo acompañaba de nuevo. El niño fue con él pero acabó en un almacén atado de pies y manos con la cuerda con la que justo antes había sufrido un intento de estrangulación. Un rato después, tras haberse encontrado al padre del niño y haberle dicho que no sabía dónde se encontraba, insertó un clavo en el cráneo del chiquillo asesinándolo. Esa misma tarde asistió a su velatorio y por la noche fue detenido confesándolo todo.

Los jueces consideraron que estaba mentalmente enajenado y lo condenaron a un sanatorio en el que intentó asesinar a varios internos. Años después enfermó y murió en condiciones extrañas.

Feliz Halloween a todos. =)

Asesinos en serie 6 - Gilles de Rais

martes, 15 de septiembre de 2009

Tal día como hoy, en el año 1440, Gilles de Rais era capturado al fin. La historia de Rais es truculenta, horripilante y enfermiza, tal como su protagonista, y como no podía ser de otro modo, la contaremos en este blog.

Gilles de Rais nació en la Bretaña francesa en 1404. A los nueve años presenció un suceso que lo marcaría de por vida: vio la agonía de su padre, quien se desangraba y destripaba debido a un profundo corte en el vientre provocado por un verraco cuando salía de caza. Su madre murió también y él y su hermano quedaron al cuidado de su aburlo, Jean de Craon, un hombre soberbio, orgulloso y poderoso, casi narcisista, que les inculcó a ellos esos mismos valores. Le dedicó además más tiempo a su hermano, y Gilles fue aislándose y dedicándose a leer en la biblioteca, a través de la que conoció a los emperadores romanos, a quienes admiró mucho.

A los 14 fue nombrado caballero y aprendió a manejar las armas, con las que mató a su compañero y amigo de la infancia Antoine.

Gilles de Rais

Unos años después, al volver de la guerra, raptó a la que sería su esposa y tras siete años de matrimonio tuvieron a su hija Marie. Tardaron tanto debido a las tendencias homosexuales de Gilles, así que ella y la niña le abandonaron, aunque él no le concedió importancia.

Conoció a Juana de Arco, que lo maravilló tanto que se convirtió en su protector y ganó con ello numerosos títulos como el de mariscal de Francia.

Hasta aquí todo normal, pero Gilles no era un noble más. Cuando Juana murió, Gilles perdió su condición de mariscal y se aisló en su castillo de la Betaña, donde la falta de la guerra, en la que podía descargar sus instintos violentos, y la de Juana, a la que creía el mismo Dios, le fue perturbando. Gastaba más que ganaba y estando a muy poco de la bancarrota se refugió en la alquimia y la magia negra. Debido a esto comenzó a participar en rituales y sacrificios humanos, siempre de niños pequeños o adolescentes. Les atraía prometiéndoles una vida mejor pero luego pasaban a ser torturados y asesinados cruelmente. Los violaba, los desmembraba, los torturaba, los destripaba, los degollaba, los decapitaba... y alcanzaba el climaz sexual con estos actos. Luego decoraba sus cabezas y organizaba concursos para decidir qué cabeza era la más hermosa.

Tras su captura se mostró muy arrepentido y lo confesó todo, pero fue condenado de todos modos y decapitado el día 26 de octubre.

Gilles de Rais me recuerda a Erzsébet Báthory: nobles, demasiado poderosos, perversos, perturbados... A estas cosas puede llegar la gente cuando no se la educa bien y cuando se le concede tanto poder.

Asesinos en serie 5 - Andrei Chikatilo

jueves, 3 de septiembre de 2009

Tal día como hoy, en el año 1981, el asesino en serie ucraniano Andrei Chikatilo atacó por segunda vez asesinando a Larissa Tkachenko.

Para comprender lo que hizo hay que contar que nació en una época de terribilísima hambruna que incluso llevó a la gente a cometer actos de canibalismo. Esto marcó a Andrei, pues a su hermano mayor le había ocurrido. No llegó a aceptar jamás su miopía, a los doce años dejó de orinarse en la cama y en el colegio los niños se reían de él y le insultaban. Su primer encuentro sexual fue un total fracaso debido a su creciente temor hacia las mujeres.

Andrei Chikatilo

Se licenció en lengua y literatura rusa, ingeniería y marxismo-leninismo y comenzó a dar clases en la universidad. Se casó y casi de milagro tuvo hijos. Era un marido afable y un padre responsable y bueno, pero tenía un lado oscuro que se mostró a los 42 años, cuando asesinó por primera vez. Convenció a una cría de 9 años de que se fuese con él a un lugar apartado, donde la desvistió e hizo un rasguño accidentalmente que le provocó una erección, momento en el que asoció sangre y sexo. Así que la apuñaló en el estómago numerosas veces hasta eyacular.
Su segundo asesinato, que ya hemos mencionado, fue peor: la apuñaló, la mutiló y se comió sus pezones bailando luego una danza de guerra alrededor de su cuerpo.
En los años siguientes continuó asesinando a niños, niñas y chicas jóvenes repitiendo su ritual de violaciones, puñaladas, mutilaciones y canibalismo. Finalmente fue detenido y confesó 53 asesinatos.
Como broche, recordar que durante los juicios y antes de su ejecución, harto, se bajó los pantalones y agarrándose el pene gritó: "fíjense qué inutilidad, ¿qué piensan que iba a hacer que esto?".

Asesinos en serie 4 - Paul Bernardo y Karla Homolka

martes, 1 de septiembre de 2009

Tal día como hoy, en 1995, Paul Bernardo, asesino en serie, fue condenado a cadena perpetua por una serie de más de 40 crímenes sexuales entre los cuales se incluían prácticas sádicas.

Paul Bernardo era canadiense, vivió una infancia feliz y se casó con Karla Homolka, una chica brillante que perteneció en la universidad a una sociedad secreta en la que se les enseñaba a las chicas a buscar maridos ricos. Paul la encandiló, se prometieron y tuvieron una boda de ensueño.

Paul y Karla el día de su boda

Pero él la maltrataba y ella le temía enormemente, y cuando se atrevió a llamar a la policía para que la protegiese, los agentes encontraron no sólo a un maltratador, sino también a un violador, a un torturador y a un asesino. Descubrieron unos vídeos que contenían las violaciones, torturas y asesinatos de tres jóvenes del pueblo. Además, Bernardo había violado anteriormente a otras muchas, a un de ellas con el cuchillo que utilizaba para amenazarlas. Mató incluso a la hermana de su mujer.

A la última de sus víctimas la retuvo durante 13 días sometiéndola a continuas violaciones y tortura, y la desdichada murió debido al mal estado en el que quedó su cuerpo tras el calvario.
Al parecer, Karla participó también en los crímenes, por lo que fue condenada, como él, aunque se redujo su estancia en la cárcel gracias a la confesión de los crímenes de Paul que realizó.

Él morirá en la cárcel, ella es libre desde 2005 y tiene marido e hijos.

Asesinos en serie 3 - Jack el Destripador

lunes, 31 de agosto de 2009

Continuando con mi lista de asesinos en serie, hoy hablaremos de uno que todos vosotros conoceréis sin duda, Jack el Destripador, que tal día como hoy en el año 1888 acababa en Londres con la vida de la que sería su primera víctima: Mary Ann Nichols.

Asesinó a cinco mujeres en el distrito londinense de Whitechapel, todas ellas prostitutas: Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. El modus operandi era siempre el mismo: las atraía y , les cortaba la garganta de izquierda a derecha y las mutilaba de manera brutal abriendo sus vientres y extrayéndoles varios órganos.
Mary Ann Nichols


El asesino envió en más de una ocasión notas a la policía en las que admitía sus crímenes y les retaba a atraparlo.

Se sospechó que podría haber sido un judío o un masón.

Jack el Destripador es un pseudónimo, nadie sabe aún a estas alturas quién fue el verdadero asesino, porque de hecho nunca fue capturado. Por supuesto eso ha dado lugar a numerosas teorías y especulaciones sobre quién podría ser el verdadero delincuente que han llegado incluso a salpicar a la familia real británica. Cabe la posibilidad, eso sí de que se tratase de alguien culto por dos sencillas razones: por un lado, quien hiciese esas disecciones tenía que saber algo de anatomía pues están realizadas de manera muy metódica y calculada, y por otro, se encontraron uvas, que por aquel entonces eran muy caras, junto a los cadáveres (posiblemente las utilizaría para camelarse a sus víctimas).

Mito y realidad, Jack el Destripador continuará siendo un misterio.

Asesinos en serie: 2 - Ed Gein

jueves, 27 de agosto de 2009

Continuando con mi serie de asesinos (o con mis asesinos en serie) hoy hablaré de Edward Theodore Gein, que venía al mundo tal día como hoy en el año 1906.

Este hombre era hijo de una fanática religiosa que no permitió que nadie ejerciese su influencia sobre el pequeño Ed, pues consideraba que el resto del mundo podía inducirle al pecado. Esto, como es lógico le causó un profundo trastorno mental.

Allá por la década de los 50 y ya muerta su madre, comenzaron a desaparecer cadáveres del cementerio de Plainfield, Wisconsin y a dos mujeres, Bernice Worden y Mary Hogan, no se las volvió a ver por el pueblo. La policía comenzó la investigación y Ed se vio envuelto en el crimen.

Ed Gein



En efecto, cuando los agentes entraron en su casa, encontraron primeramente el cuerpo de Worden colgado del techo, decapitado y abierto en canal. Tras este macabro descubrimiento, procedieron al registro de la casa y encontraron un completo vestuario fabricado con piel humana, entre los que destacaba un orginial cinturón hecho con pezones, y numerosos órganos y huesos por toda la vivienda.
Ed confesó ser el autor de la muerte de las dos mujeres y haber desenterrado algunos cadáveres, siempre femeninos, para utilizarlos en aquellos menesteres. Así que fue condenado a pasar el resto de su vida en una institución mental, donde murió años después a raíz de una insuficiencia cardíaca.
El monstruo de Wisconsin moría ahogado tras cobrarse la vida de dos mujeres inocentes para desmembrarlas y vengarse de su madre, a quien había odiado con fiereza.

Asesinos en serie: 1 - La Condesa Sangrienta

viernes, 21 de agosto de 2009

Tal día como hoy, en el año 1614, moría emparedada Erzsébet Báthory, conocida como la Condesa Sangrienta.

La Señora Infame, como la llamaban en Hungría

Hay mucha leyenda alrededor de esta mujer, y casi toda es igual de sangrienta que su mote. Históricamente, Erzsébet Báthory pertenecía a una familia aristocrática de Hungría entre la que se contaban príncipes, reyes y personalidades muy influyentes. Se casó con el conde Ferenc Nádasdy a muy temprana edad y quedó embarazada de uno de sus sirvientes (al que, claro, asesinaron). Tuvo cuatro hijos, sólo uno de ellos varón, y parece ser que Ferenc y ella mostraban un gusto especial por los castigos crueles a los sirvientes, tema sobre el que hablaban extensamente. Pero el conde murió y Erzsébet se vio viuda pero como señora feudal muy poderosa. Y es enonces cuando comienzan a circular los rumores de que practicaba la brujería. Tras la investigación, se concluyó que la condesa había hecho asesinar a unas 37 muchachas entre sus sirvientas y alguna noble y por ello sus colaboradores fueron ejecutados y ella emparedada de por vida. Resulta curioso que hoy en día muchos húngaros la consideren como la heroína nacional, y lo cierto es que, en una época de intrigas políticas, las acusaciones hacia Erzsébet podrían infundadas e impulsadas por la necesidad de arrebatarle el poder a la mayor señora feudal del país.


Lo inquietante de la historia son esos cadáveres de jovencitas, y aquí es donde empieza la leyenda de que la condesa estaba obsesionada con la belleza y la juventud y empleaba la sangre de estas muchachas para mantenerse joven con la ayuda de brujas y mayordomos. Parece ser que cuando los investigadores entraron en el castillo encontraron un horripilante espectáculo de muerte y sangre y sacaron un montón de cadáveres del sótano y bajo el castillo y cuando capturaron a la condesa y a sus ayudantes y bajo tortura les hicieron confesar sus crímenes, que iban desde brutales mordiscos y abusos hasta verdaderos tormentos en aparatos de tortura.


El caso es que en este día de 1614 moría una mujer considerada como la mayor asesina en serie de la historia (y yo que creía que ese era Hitler...), y sobre la que se ha escrito libros, realizado películas y compuesto música.